Posts by Borja

blogger, fotógrafo, viajero y más cosas en formato amateur desde el 83.

La vieja cámara de paseo

Llevaba sin sacar a paseo mi Nikon D50 quizás 8 años o más. Si no la saco es porque de los 5 puntos de enfoque que tiene, sólo funciona uno. El motor de enfoque está tan castigado que ya no soporta ni 3 de los 4 objetivos que tengo. Está sin fuerzas. Es un viejo cacharro que todavía puede sacar fotos con el fijo de 50mm. Al ser fijo no tengo mucho margen, pero sirvió para sacar fotos que me pidió un amigo de Desira del concierto que daban en Santioak de este año (fiestas de Villabona).

Todavía me acordaba de memoria los ajustes para conciertos, de donde estaba cada botón de la cámara… uff! que recuerdos.

Puede que me replantee comprar un nuevo cuerpo Nikon para volver a la réflex.

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La gran Istanbul

Tenía ganas de escribir algo sobre algún viaje. De primeras perdón por el poco orden que tiene el texto.

En junio de este año me comentaron a ver si quería ir al extremo europeo en agosto. Mi respuesta exacta fue: “no me importaría para nada volver a Istanbul“. Y es que me había traído un muy buen recuerdo de allí años atrás.

Los gatos callejeros son casi sagrados en Istanbul.

5 días son más que suficientes para visitar la enorme ciudad entre Europa y Asia.  Eso sí. En este viaje he visto que no ha parado de crecer. Desde el aeropuerto de Sabiha (también está Ataturk) hasta el centro de la ciudad, no han parado de construir. La tensión también es palpable en la ciudad después de las manifestaciones en contra del gobierno turco y algún atentado terrorista. Hay vehículos acorazados y fuerte presencia policial en las zonas de mayor afluencia como en la plaza Taksim, como en las más más turística como el antiguo hipódromo, las mezquitas y demás monumentos y en el Boulevard Tarlabasi (la calle comercial). No por ello os tiene que echar atrás el viajar allí.

Pero es que he vuelto otra vez con un maravilloso recuerdo de la ciudad. Un café entre la mezquita  y el palacio de Dolmabahce viendo el atardecer, una vuelta por los locales de Besiktas, perderse por las calles entre Taksim Square y la Torre Galata, un paseo en barco por el Bósforo al atardecer, las mezquitas de Sultan Ahmet Cami (mezquita Azul), la Yeni Cami (Mezquita Nueva), la de Suleymaniye, la de Beyazid, perderse en el Gran Bazar o en el Bazar de las Especies (y alrededores), el tranvía, ver a Medusa en la Cisterna de la Basílica, como no, Santa Sofía… a parte del choque cultural que puedes encontrarte. Las llamadas al rezo desde los minaretes de las mezquitas, los pocos turistas occidentales que puedas encontrarte,  el “turismo capilar“,  los gatos callejeros…

Por ejemplo, este año no he ido al Café Pier Lotti desde la que se divisa una panorámica espectacular de la ciudad. Hay que ir hasta la mezquita del Eyup Sultan y coger el teleférico hasta el café. Desde la Torre Galata también se puede divisar la ciudad y sobre todo las azoteas de Karakoy. Hay demasiada cola.

Desde el puente de Galata mirando hacia la mezquita de Suleymaniye puedes presenciar unos atardeceres impresionantes tal y como aparecen en algunas fotografías que he puesto a continuación. También puedes encontrar todo el puente lleno de pescadores con caña a ambos lados durante todo el día y parte de la noche.

Hay que recordar que en la mayoría de sitios no os van a vender alcohol. Eso sí, los zumos que preparan a pie de calle a parte de ser muy baratos, están deliciosos.

El valor de lira turca respecto al euro ha estado bastante bajo. He llegado a pagar un botellín de agua 0,25 euros. El precio de una comida o cena puede duplicar según donde estés. No es lo mismo cenar cerca de Santa Sofia o en una callejuela de Karakoy, Besiktas o Beyoglu. Incluso en cualquier bocacalle del Boulevard Tarlabasi se puede comer bien y a buen precio.

Para el transporte público recomiendo sacarse la Istanbul Card. Cuesta 6€, es recargable y con ella pagas los viajes de tranvía y metro (sin descuento). Es más cómodo que ir sacando billetes cada dos por tres.

El tema de los taxis también es peliagudo. Nos dijeron que los taxistas tienen un límite para cobrar a los turistas. Creo que era que cualquier viaje en el centro no puede cobrarte más de 40 liras turcas (unos 9€). Si te cobra más, te está queriendo timar. Como siempre, lo más seguro es pedirle que ponga el taxímetro en marcha desde el principio. Nos lo dijo un turco.

Tema aparte es el tráfico en Istanbul. Muy poco respeto por las prioridades de paso y demás. Si te fijas bien, no hay líneas en las calles de la ciudad. Esa carretera puede ser de doble sentido siempre. En las rotondas nadie tiene prioridad. Bueno, el que primero meta el morro aunque te haga frenar de golpe. Tampoco tienen límites de velocidad en ciudad. Es un verdadero caos.

Tema aparte es la odisea que sufrimos para volver de Istanbul a Bilbao. Dos vuelos retrasados, cambios de aerolíneas, cambios de aeropuerto, 48h sin dormir, noche en hotel y llegada a Bilbao 26 horas más tarde. Pero eso lo dejaré para otro día.

 

Espero volver a Istanbul.