Vacaciones sin viajar

No siempre se buscan destinos para descansar. A veces es suficiente quedarse en casa bajo el amparo de la lluvia y el frío, los libros, las series y la música.

Llevo muchos años viajando y en muy pocas ocasiones me he quedado en casa. En serio, las podría contar con una mano. Soy de visitar nuevas tierras o revisitar las ya conocidas. Este año ya he estado en Galicia, Polonia, Barcelona y a finales de año pisaré Girona un par de dias. Me iba a ir a Roma y Florencia estos días pero lo he aparcado para más adelante. Quizás el año que viene. Ya se verá. Según como vayan las conversaciones para los planes que tengo para el año que viene con otra gente. Al principio era en verano. Después, finales de mayo y principios de junio. Ahora tiene pinta de Semana Santa una primera parte y otra en verano. Los destinos son muy variopintos. Islandia, Toscana, Teruel, Albania… Tierras hasta ahora desconocidas para mí.

Y estos días me los he pasado en casa con manta y todo. He comenzado nuevas series. See, De Dag, The Mandalorian, Final Space, His dark materials, Rotten, Vida Perfecta, Impulse, Watchmen, Huesca más allá del sueño y Sunderland ´till I die. Y he continuado otras como Mr. Robot (s4), Modern Family (s11), Veronica Mars (s4), Goliath (s3), Ballers (s5), The good place (s4), Carmen Sandiego (s2), Cardinal (s3), Disenchantment (s2) y Killing Eve (s2). Se puede decir que necesitaba este tiempo.

No es que esta fuera mi intención desde el principio para estos días pero entre que ha llovido los primeros días, ha hecho frío (media de 9ºC), el fuerte viento (rachas 91km/h como máxima a menos de 1km) y que anochece prácticamente a las 1800h, apenas he podido salir a dar unas vueltas con la bici de carretera.

Pues que se está bien sin hacer nada. Y encima no pudiendo ir a ninguno de los dos últimos conciertos de Berri Txarrak en el Navarra Arena. Cuando no se pueden conseguir entradas, no se puede. Por suerte, estuve en Santiago de Compostela y en Kobetamendi. Para mí ya, inolvidables.

Jaio. Berri Txarrak. Hil,

FOTO/ @izabrj

Donde beber en Varsovia

En Varsovia hay que distinguir el Centro con la Ciudad Vieja. Ambas están separadas por unos 15 minutos andando y son completamente diferentes.

El Centro está situado cercano al Palacio de la Ciencia y la Cultura (se ve a la legua), así que si vuestro hostal está cerca, andáis cerca de la zona. La Ciudad Vieja está cercana al río Vístula y como bien indica su nombre, se refiere a la parte vieja de la ciudad pero que tampoco es vieja ya que Varsovia fue destruida al 94% de su totalidad durante la última guerra. Es decir, que la ciudad vieja es bastante nueva aunque fue reconstruida gracias a viejas fotografías, cuadros de la época y planos de los jóvenes arquitectos que estudiaban arquitectura antes del estallido de la guerra. Pero está muy bien recreada. Si queréis más información, apuntaos a un free tour.

Para que os sirva de referencia, dentro de mis gustos están los cafés o tés, la cerveza (sobre todo artesanal) y algunos chupitos que cayeron en este viaje. Dejo constancia que el año pasado también estuve en Varsovia y en Cracovia y que esta vez he vuelto porque quedaron cosas pendientes de hacer. Es decir, era mi segunda estancia en Varsovia y la tercera en Cracovia (la primera hace 20 años).

Tengo que aclarar que la cerveza en Polonia ronda desde los 8 (la más simple) hasta los 22 (una porter) szloty-s. La media rondaba entre 12-16 zt. Empezamos.

Maryensztadt Craft Beer & Food (Szeroki Dunaj 11)

Está en la Ciudad Vieja, dentro de las murallas y muy cerca de la barbacana. La calle principal que te lleva desde la Plaza del Mercado hasta la barbacana, pues la paralela de la izquierda. En donde hay una fuente y otra calle ancha. Es una cervecería artesanal que produce su propia cerveza con la marca de Maryensztadt y que han hecho más de 60 cervezas (no hay más que mirar en Untappd). Es un lugar muy acogedor y tienen 16 cervezas pinchadas a parte de las que tienen en botella. Todas ellas artesanales. Cada vez que voy siempre caen unas rondas. También dan de comer pero ya contaré eso en otro artículo.

Link| Maryensztadt

Weranda Bistro (Koszykowa 63)

Un poco alejado del centro y tomando la avenida Marszalkowska, llegas hasta este mercado viejo renovado llamado Hala Koszyki lleno de locales en el que puedes pasar la tarde. Tienes un super, carnicería y una amplia variedad de locales para desayunar, comer y tomar algo tanto dentro como en la terraza de por ejemplo, el Weranda. Volvimos más de una vez porque nuestro hostal andaba cerca. Cerveza comercial y artesanal producida expresamente para el local del mismo nombre (Weranda Family). Cuando aparece el sol, se puede convertir en una de esas terrazas de las que no te apetece moverte.

Link| Weranda Bistro

PiwPaw Beer Heaven (Foksal 16)

En una de las centricas calles de la capital nos encontramos con este paraíso cervecero artesanal. Situado en la entreplanta de un edificio (hay que acceder desde el portal) se encuentra este bar con 79 cañeros diferentes de cervezas artesanales (aparte de botellas) en el que pedir sólo una es un verdadero dilema. Hay tantas (sidra, lager, pilsner, apa, ipa, stout, porter…) que no sabes que pedir. En más de una ocasión pedíamos al camarero una recomendación (todos expertos en la materia). La sacaban en una pequeña copa para probarla y aceptabas. Tienen cata de degustación que las sacan en estas pequeñas copas y aparte de eso dan picoteo. Pizzas, nachos… El local está totalmente decorado con chapas de botellas. No todas son de cerveza, ni todas son diferentes. Y tiene dos pisos. Un paraíso en toda regla.

Link| Piwpaw

Barock Pub (Jana i Jędrzeja Śniadeckich 17)

De esas veces que te animas con un par de cañas y te pones a buscar bares de temática rockera en Gmaps y acabas en Barock. Cerca de Hala Koszyki y alejándonos del centro. En la entrada de un pasadizo a mano izquierda y bajando unas peligrosísimas escaleras. Sobre todo si llevas unas cuantas rondas. Tanto para entrar en el bar como para salir de él. Somos testigos de gente que se cayó yendo mecedora por ellas mientras tomábamos 3 rondas allí. Menuda fiesta. Botellas de medio litro totalmente desconocidas y directamente a morro. Todo en un bar con paredes llenas de fotos de grupos de punk y un mobiliario que para nada iba con el bar. Para nuestra mala suerte, el camarero puso toda la discografía de Rammstein. No es que no nos guste, pero toda? Al final cansaba. No hay que hacerle ascos a tales tuburios. Total para beber un par de cervezas polacas… Jeje!!

Y sí. La de la foto es la cerveza del grupo polaco de death metal Behemoth.

Link| Barock Pub

De momento nada más. En lo siguientes artículos de «donde comer», también se podrá beber.

Actualizado: Por alguna extraña razón, al ampliar las fotos en cada galería, wordpress no detecta que algunas fotos son verticales y las redimensiona a cuadrados o rectángulos horizontales. Por eso he tenido que cambiar a simples slideshow. Siento las molestias.

Locales por el mundo

Soy bastante viajero y siempre he tenido la tendencia de apuntar los sitios en los que he estado por todo el mundo. Desde cualquier monumento a iglesia, calle, bar, local o incluso tienda en donde haya comprado alguna cosa. Pero siempre se han quedado en un cuaderno o en una libreta apuntados sin salir a la luz. Desde hace unos años he ido añadiendo esos sitios a Google Maps en los que gracias a las nuevas herramientas, puedo añadir dichos sitios en una lista para tenerlos todos organizados e incluso añadir notas a cada lugar para poder tener una referencia de lo que hice u ocurrió en dicho emplazamiento. Es decir, mi cuaderno de notas en el propio Gmaps. No sé desde cuándo estaba esa opción, pero la descubrí hace escasos meses.

Por eso los siguientes días (si no me lío demasiado), porque todavía tengo vacaciones y porque el viaje es reciente, os enseñaré algunos locales en los que he estado la pasada Semana Santa durante mi viaje por Varsovia y Cracovia. Contaré algunos detalles pero no me explayaré demasiado.

Los próximos días empezaré por Varsovia.

Yo y mis timelapse

Ayer por la mañana el cielo estaba para timelapse y he grabado este pequeño vídeo de 47s con una SJCam (la SJ6 Legend). No es una GoPro pero es mucho más barata y a mí me basta. Después del vídeo os explico mi experiencia con el timelapse.

Está grabado a 1080p y a 60fps.

Puede que grabe más de aquí en adelante.

Pues hace unos años (casi 10) me dio por hacer timelapse con la recién comprada Nikon D50 de segunda mano. Todo era sacar fotos y unirlos en un vídeo. En aquellos tiempos apenas había réflex en el mercado que grabara vídeo. Y seguramente no podría comprarla.

Recuerdo aquella primera vez. Sin soporte para la bici y simplemente con la cámara colgada al cuello y de manera que sacara fotos cada x segundos. De ahí salió Bike.

De esos cielos que a veces nos da la naturaleza salió Cloudy Afternoon. Es la descripción veréis cuanto tiempo dejé la cámara sacando fotos y cuantas fotos tuve que unir para hacer el vídeo. Una puta locura.

Otra locura fue aquella comida de Navidades en la que dejé la cámara sacando fotos durante casi 2,5 horas. Menuda humareda.

La cámara terminaba hecha polvo y el portátil también porque sacaba tantas fotos que no entraban en las memorias y siempre tenía que tener el portátil al lado para que cada foto se guardara directamente en el disco duro. Lo dicho, una locura.

Hoy en día ya no se necesita tanto trabajo.

Por último. Como estaba bastante motivado con eso de la fotografía y el vídeo, usé algunas fotos de mi último viaje a Holanda para hacer el siguiente vídeo al cual le tengo mucho cariño.

La gran Istanbul

Tenía ganas de escribir algo sobre algún viaje. De primeras perdón por el poco orden que tiene el texto.

En junio de este año me comentaron a ver si quería ir al extremo europeo en agosto. Mi respuesta exacta fue: «no me importaría para nada volver a Istanbul«. Y es que me había traído un muy buen recuerdo de allí años atrás.

Los gatos callejeros son casi sagrados en Istanbul.

5 días son más que suficientes para visitar la enorme ciudad entre Europa y Asia.  Eso sí. En este viaje he visto que no ha parado de crecer. Desde el aeropuerto de Sabiha (también está Ataturk) hasta el centro de la ciudad, no han parado de construir. La tensión también es palpable en la ciudad después de las manifestaciones en contra del gobierno turco y algún atentado terrorista. Hay vehículos acorazados y fuerte presencia policial en las zonas de mayor afluencia como en la plaza Taksim, como en las más más turística como el antiguo hipódromo, las mezquitas y demás monumentos y en el Boulevard Tarlabasi (la calle comercial). No por ello os tiene que echar atrás el viajar allí.

Pero es que he vuelto otra vez con un maravilloso recuerdo de la ciudad. Un café entre la mezquita  y el palacio de Dolmabahce viendo el atardecer, una vuelta por los locales de Besiktas, perderse por las calles entre Taksim Square y la Torre Galata, un paseo en barco por el Bósforo al atardecer, las mezquitas de Sultan Ahmet Cami (mezquita Azul), la Yeni Cami (Mezquita Nueva), la de Suleymaniye, la de Beyazid, perderse en el Gran Bazar o en el Bazar de las Especies (y alrededores), el tranvía, ver a Medusa en la Cisterna de la Basílica, como no, Santa Sofía… a parte del choque cultural que puedes encontrarte. Las llamadas al rezo desde los minaretes de las mezquitas, los pocos turistas occidentales que puedas encontrarte,  el «turismo capilar«,  los gatos callejeros…

Por ejemplo, este año no he ido al Café Pier Lotti desde la que se divisa una panorámica espectacular de la ciudad. Hay que ir hasta la mezquita del Eyup Sultan y coger el teleférico hasta el café. Desde la Torre Galata también se puede divisar la ciudad y sobre todo las azoteas de Karakoy. Hay demasiada cola.

Desde el puente de Galata mirando hacia la mezquita de Suleymaniye puedes presenciar unos atardeceres impresionantes tal y como aparecen en algunas fotografías que he puesto a continuación. También puedes encontrar todo el puente lleno de pescadores con caña a ambos lados durante todo el día y parte de la noche.

Hay que recordar que en la mayoría de sitios no os van a vender alcohol. Eso sí, los zumos que preparan a pie de calle a parte de ser muy baratos, están deliciosos.

El valor de lira turca respecto al euro ha estado bastante bajo. He llegado a pagar un botellín de agua 0,25 euros. El precio de una comida o cena puede duplicar según donde estés. No es lo mismo cenar cerca de Santa Sofia o en una callejuela de Karakoy, Besiktas o Beyoglu. Incluso en cualquier bocacalle del Boulevard Tarlabasi se puede comer bien y a buen precio.

Para el transporte público recomiendo sacarse la Istanbul Card. Cuesta 6€, es recargable y con ella pagas los viajes de tranvía y metro (sin descuento). Es más cómodo que ir sacando billetes cada dos por tres.

El tema de los taxis también es peliagudo. Nos dijeron que los taxistas tienen un límite para cobrar a los turistas. Creo que era que cualquier viaje en el centro no puede cobrarte más de 40 liras turcas (unos 9€). Si te cobra más, te está queriendo timar. Como siempre, lo más seguro es pedirle que ponga el taxímetro en marcha desde el principio. Nos lo dijo un turco.

Tema aparte es el tráfico en Istanbul. Muy poco respeto por las prioridades de paso y demás. Si te fijas bien, no hay líneas en las calles de la ciudad. Esa carretera puede ser de doble sentido siempre. En las rotondas nadie tiene prioridad. Bueno, el que primero meta el morro aunque te haga frenar de golpe. Tampoco tienen límites de velocidad en ciudad. Es un verdadero caos.

Tema aparte es la odisea que sufrimos para volver de Istanbul a Bilbao. Dos vuelos retrasados, cambios de aerolíneas, cambios de aeropuerto, 48h sin dormir, noche en hotel y llegada a Bilbao 26 horas más tarde. Pero eso lo dejaré para otro día.

 

Espero volver a Istanbul.