La gran Istanbul

Tenía ganas de escribir algo sobre algún viaje. De primeras perdón por el poco orden que tiene el texto.

En junio de este año me comentaron a ver si quería ir al extremo europeo en agosto. Mi respuesta exacta fue: “no me importaría para nada volver a Istanbul“. Y es que me había traído un muy buen recuerdo de allí años atrás.

Los gatos callejeros son casi sagrados en Istanbul.

5 días son más que suficientes para visitar la enorme ciudad entre Europa y Asia.  Eso sí. En este viaje he visto que no ha parado de crecer. Desde el aeropuerto de Sabiha (también está Ataturk) hasta el centro de la ciudad, no han parado de construir. La tensión también es palpable en la ciudad después de las manifestaciones en contra del gobierno turco y algún atentado terrorista. Hay vehículos acorazados y fuerte presencia policial en las zonas de mayor afluencia como en la plaza Taksim, como en las más más turística como el antiguo hipódromo, las mezquitas y demás monumentos y en el Boulevard Tarlabasi (la calle comercial). No por ello os tiene que echar atrás el viajar allí.

Pero es que he vuelto otra vez con un maravilloso recuerdo de la ciudad. Un café entre la mezquita  y el palacio de Dolmabahce viendo el atardecer, una vuelta por los locales de Besiktas, perderse por las calles entre Taksim Square y la Torre Galata, un paseo en barco por el Bósforo al atardecer, las mezquitas de Sultan Ahmet Cami (mezquita Azul), la Yeni Cami (Mezquita Nueva), la de Suleymaniye, la de Beyazid, perderse en el Gran Bazar o en el Bazar de las Especies (y alrededores), el tranvía, ver a Medusa en la Cisterna de la Basílica, como no, Santa Sofía… a parte del choque cultural que puedes encontrarte. Las llamadas al rezo desde los minaretes de las mezquitas, los pocos turistas occidentales que puedas encontrarte,  el “turismo capilar“,  los gatos callejeros…

Por ejemplo, este año no he ido al Café Pier Lotti desde la que se divisa una panorámica espectacular de la ciudad. Hay que ir hasta la mezquita del Eyup Sultan y coger el teleférico hasta el café. Desde la Torre Galata también se puede divisar la ciudad y sobre todo las azoteas de Karakoy. Hay demasiada cola.

Desde el puente de Galata mirando hacia la mezquita de Suleymaniye puedes presenciar unos atardeceres impresionantes tal y como aparecen en algunas fotografías que he puesto a continuación. También puedes encontrar todo el puente lleno de pescadores con caña a ambos lados durante todo el día y parte de la noche.

Hay que recordar que en la mayoría de sitios no os van a vender alcohol. Eso sí, los zumos que preparan a pie de calle a parte de ser muy baratos, están deliciosos.

El valor de lira turca respecto al euro ha estado bastante bajo. He llegado a pagar un botellín de agua 0,25 euros. El precio de una comida o cena puede duplicar según donde estés. No es lo mismo cenar cerca de Santa Sofia o en una callejuela de Karakoy, Besiktas o Beyoglu. Incluso en cualquier bocacalle del Boulevard Tarlabasi se puede comer bien y a buen precio.

Para el transporte público recomiendo sacarse la Istanbul Card. Cuesta 6€, es recargable y con ella pagas los viajes de tranvía y metro (sin descuento). Es más cómodo que ir sacando billetes cada dos por tres.

El tema de los taxis también es peliagudo. Nos dijeron que los taxistas tienen un límite para cobrar a los turistas. Creo que era que cualquier viaje en el centro no puede cobrarte más de 40 liras turcas (unos 9€). Si te cobra más, te está queriendo timar. Como siempre, lo más seguro es pedirle que ponga el taxímetro en marcha desde el principio. Nos lo dijo un turco.

Tema aparte es el tráfico en Istanbul. Muy poco respeto por las prioridades de paso y demás. Si te fijas bien, no hay líneas en las calles de la ciudad. Esa carretera puede ser de doble sentido siempre. En las rotondas nadie tiene prioridad. Bueno, el que primero meta el morro aunque te haga frenar de golpe. Tampoco tienen límites de velocidad en ciudad. Es un verdadero caos.

Tema aparte es la odisea que sufrimos para volver de Istanbul a Bilbao. Dos vuelos retrasados, cambios de aerolíneas, cambios de aeropuerto, 48h sin dormir, noche en hotel y llegada a Bilbao 26 horas más tarde. Pero eso lo dejaré para otro día.

 

Espero volver a Istanbul.

con el cariño que le tengo a Lufthansa…

… y ya nos están jodiendo. Para mí es la mejor aerolínea europea pero ya veré si cambio de parecer.

Era septiembre cuando nos decidimos a viajar a Berlín a finales de noviembre. Tres billetes a la capital alemana de ida y vuelta y uno de ida porque yo me desviaba de destino a la vuelta. Tres viajes con Lufthansa y uno con Brussels Airlines.

Lo que ha cambiado la cosa en los tres últimos días. Uno de nosotros se va a quedar en tierra por motivos laborales. Segunda vez que intenta viajar a Berlín y segunda vez que se queda aquí por trabajo. La anterior vez fue hace 4 años. Pensé que era la definitiva pero no. Habrá que esperar a otra ocasión.

Tres sigue siendo un buen número para viajar. Ya no hay empate en las discusiones.

Pero el asunto se ha vuelto a torcer. Los pilotos de Lufthansa entraron en huelga ayer miércoles. Al mediodía alargaron la huelga a hoy y hoy han alargado la huelga a mañana. Día que partimos a Berlín. Ahí comienza mi encrucijada porque mi vuelo está operado por Brussels Airlines que aún siendo del mismo grupo que Lufthansa, no ha entrado en huelga. En resumen. Yo puedo llegar a Berlín en un vuelo que sale 15 minutos antes que mis compañeros de viaje, pero ellos que van con Lufthansa se quedan sin nada. Como es lógico, la línea de atención al cliente (900 901 465) que la compañía alemana ha puesto a disposición está saturada.

Para colmo el hotel ya nos ha cobrado la estancia y es dinero que ya hemos perdido. Lo nuestro no va a ser un viaje de fin de semana, por lo que si a mis compañeros les colocan en otro vuelo con igual destino unas horas más tarde ni tan mal.

He leído varios artículos de la OCU (uno), FACUA (dos) y Atención al Consumidor (tres) y la aerolínea está obligada a reembolsarte el billete o a proporcionarte un transporte alternativo. A ver como evoluciona el problema. Lo que si que tengo claro es que mañana habrá que aparecer al aeropuerto sí o sí.

Si alguno ha pasado por algo parecido se agradecen comentarios al respecto. Tanto en el blog, por email o por twitter. Gracias