Hablemos de libros

Ya ha acabado el 2021 y todos sabemos el mal año que ha continuado siendo. Si el 2020 se torció de manera inimaginable, el pasado año, más de lo mismo. No entraré en valoraciones en si ha sido mejor el 20 o el 21. Han sido malos los dos. Pero no olvidemos que se pueden sacar cosas positivas de un año aún siendo malo en otros aspectos. Para mí, ha sido excelente porque he retomado la lectura de libros. Digo retomar porque en 2017 ya comencé a leer algún que otro libro suelto. Y vuelvo a recalcar lo de comenzar, porque desde la escuela (lo más seguro) que no leía un libro. Ni obligado, ni por placer voluntario.

Fue en marzo del ya pasado año (el 2021 para los que todavía no se han habituado a pensar que están en 2022) cuando cogí entre mis manos Tratado de (h)ortografía. Un libro sencillo de leer con una historia simplona. Y desde entonces cogí carrerilla hasta llegar al número de 21 libros hace apenas una semana. 

Mis libros leídos en 2021

En 2017 completé seis libros, en 2018 cinco, en 2019 tres y en 2020 empecé uno pero me estanqué. Ya se ve que mi historial no es extenso, así que el hecho de llegar a tal número cuando a principio de año me marqué el objetivo de 13 (ya ves que número), es más que algo asombroso para mi persona. Han sido libros pequeños (140 pág.), normales (media de 338 pág.) y extensos (1.008 pág.). Son datos sacados Goodreads. Y alguno que otro en formato digital. Algunos me han encantado, otros los he odiado hasta terminarlos. No tengo un género definido. Han sido policíacas, de investigación periodística, análisis de corresponsales en el extranjero, de amor, de pasión deportiva, de ficción, de humor. Ya se sabe que para gustos… 

Os dejo la lista de las historias leídas:

  • Tratado de (h)ortografía, Patxi Irurzun.
  • Fariña, Nacho Carretero.
  • Vigilancia permanente, Edward Snowden.
  • Jenisjoplin, Uxue Alberdi.
  • Jerusalén, santa y cautiva: Desde el corazón de la Ciudad Vieja a la eternidad, Mikel Ayestarán.
  • Ekialde hurbila. Muinak eta ertzak, Mikel Ayestarán, Ane Irazabal, Karlos Zurutuza.
  • Futurama y la filosofía, Courtland Lewis.
  • Rey Blanco, Juan Gomez-Jurado.
  • Fangirl, Rainbow Rowell.
  • La suerte de los idiotas, Roberto Martínez Gúzman.
  • Territorios improbables: Historias sobre lugares que (casi) no sabías que existían, Pedro Torrijos.
  • Amona eta beste hamar, Ander Izagirre.
  • La revolución será contagiada, J. J. Merelo Guervós.
  • Un cuento perfecto, Elísabet Benavent.
  • Tan poca vida, Hanya Yanagihara.
  • Los papeles de Panamá, Frederik Obermaier y Bastian Obermayer.
  • La chica de nieve, Javier Castillo.
  • Aquí no se rinde ni Dios, Sergio Amadoz.
  • Cicatriz, Juan Gomez-Jurado.
  • Morder la manzana: La revolución será feminista o no será, Leticia Dolera.
  • Las grietas de América: Bajo la piel de un país dividido, Mikel Reparaz.

Os dejo también el enlace a mi perfil de Goodreads que es como una red social de lectores donde puedes ampliar tu estantería digital, hacer reseñas de libros, valorarlos o apuntarte esos libros que deseas leer. 

He comenzado el año 2022 con Instrumental: Memorias de música, medicina y locura de James Rhodes, que me ha durado un par de días. He continuado con un pequeño libro de poesía que llevaba mucho en casa (Pequeños Incidentes. Antología poética de Karmelo C. Iribarren) y acabo de comenzar Trilogía de la guerra (Agustín Fernández Mallo). No tengo intención de ir a romper el techo de 2021. Si quiero leo. Si no, no.

Por supuesto que estoy abierto a recomendaciones, Tan poca vida fue una de ellas y por la mitad de lectura ya lo estaba odiando. No lo recomiendo y entro en detalles aquí. Por supuesto que hay spoilers.

mayo 22, 2020
marzo 15, 2022

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