SONY la esta liando

Hoy he llamado a Media Markt porque llevo sin verle el pelo a mi portátil desde hace tres meses. A finales del año pasado lo mandé a reparar porque había comenzado a fallar bastante. Después del día de Reyes lo recogí con una nueva placa base ya que lo tenía en garantía.

Una vez recibido no reparé en que no existía conexión entre batería y placa base porque en casa siempre lo tenía con alimentación y la batería quitada. Cuando me dí cuenta de que la batería no se cargaba lo volví a llevar a Media Markt, había pasado un mes desde que lo recuperé.

Les avisé de que la placa base se acababa de cambiar y que podría seguir siendo la misma fuente del problema. Después de un mes SONY me llamó directamente a mí de que tenía que pagar algo. Me puse en contacto con Media Markt para saber que pasaba. Al parecer el problema era de la batería y como esta solo tenía una garantía de 6 meses me mandaron un presupuesto de 200€ para aceptar la nueva batería. No me quedó otro remedio. Acudí al Centro Comercial para dejar una fianza de 150€ por el pago de la batería. Eso fue el 14 de marzo. A día de hoy no he tenido noticias de nadie.

Tras la llamada de hace unos minutos, Media Markt me ha informado que SONY le ha dicho que al final el problema no era la batería y que iban a cambiarle otra vez la placa base, la cual me entra en garantía (me ahorro 800€) y Media Markt está a la espera de que SONY le devuelva el portátil y los 150€ que dejé yo en fianza.

Si la anterior vez me SONY me limpió el portátil, me regaló un paño y me mandó una carta de disculpa por el fallo de la placa base y los problemas causados… qué recibiré ahora tras su fallo en el diagnóstico del problema, el hacerme pagar una batería nueva, otra nueva placa base defectuosa y encima haber estado tres meses sin portátil?

Y ahora mi hermana con otro portátil VAIO.

Todos se acordaban de mi cazadora amarilla menos yo

Hace 13 años que terminé lo que en aquella época se llamó E.G.B. y en ese momento fue cuando me despedí de los que habían sido desde pequeño mis compañeros de clase. Algunos continuaron estudiando conmigo tanto en la E.S.O. como en Bachiller.

En la clase de E.G.B. éramos 24 y casi todos vivíamos a menos de 7 kilómetros a la redonda. Tolosa, Ibarra, Albiztur, Anoeta, Alegi, Villabona. El caso es que aún viviendo tan cerca los unos de los otros, en los últimos 13 años, en mi caso, apenas he estado viendo a la cuarta parte de mis ex-compañeros. Con algunos he perdido incluso la amistad que seguramente en una pequeña conversación en plena calle podría recuperar después de tantos años.

A finales del año pasado me registré en una herramienta que hasta entonces había oído hablar de ella pero que pensaba que era una de tantas. Se llamaba Facebook. Gracias a ella y en los últimos meses he podido contactar con esos ex-compañeros perdidos pero no olvidados. Son pocos los que estamos pero con tantas herramientas de contacto que tenemos pudimos reunirnos diez personas para hacer una cena después de tanto tiempo. Al final acudimos ocho porque un par enfermaron a última hora. Aún así todos nos alegramos compartiendo nuestros últimos años. Carreras terminadas, a punto de firmar contrato importante, viviendo en compañía o a solas, trabajando desde casa, alguno que otro sufriendo la crisis o sufriendo por otros motivos, disfrutando de la vida… y una foto para resumir aquel día.

Y la siguiente galería: Gainberri afaria 2009.

También la convicción de que volverá a repetirse el año que viene y que volveremos a reunirnos en Beizama al finalizar el verano.

Hablando lo justo

Desde que leí o escuché en alguna parte que el 95% (o más) de las conversaciones que tenemos en nuestra vida son inútiles, es decir, que no llevan a nada, hablo mucho menos. Y es que pensándolo detenidamente en algunas cosas que te dicen…

– ¿Te acuerdas del tío aquel que vimos por la calle con un coche blanco? Hoy le he visto con un coche rojo.

Es un ejemplo. A la gente de confianza normalmente les digo que no me interesa el tema o simplemente…

– Eso no va a cambiar mi vida

No es descortesía. Es acabar una conversación inútil para dar lugar a otra. Con otras personas es mejor seguirles el juego pero normalmente después de un tiempo estás pensado en haber si se calla de una vez.