El metro de Estocolmo por Alexander Dragunov

Hablar del metro de Estocolmo es de hablar de una verdadera obra de arte de luz y de color. Alexander Dragunov tiene la llave.

Esta colección de fotografías del metro de Estocolmo están plasmadas en un libro del propio fotógrafo por si queréis tenerlas en vuestra biblioteca personal. Pronto estará en la mía.

GALERIA/Underground

FOTOGRAFIA/Alexander Dragunov

LIBRO/Tunnelbana

Dejando Stockholm atrás…

Parece ser que me he tomado una vacaciones no anunciadas con el blog desde la última entrada. El caso es que pasaba por aquí para anunciar que ayer terminé de subir las fotos de Stockholm a Flickr. Todavía me faltan unas cuantas del viaje del año pasado al Báltico (Helsinki, Tallin y San Petersburgo) pero algo es algo. Os dejo con una breve selección.

Sveavägen 29

Royal Palace 

Järntorgspumpen Restaurang & Bar 

Globen 

Stockholms strom 1 

Stockholm 

...ggatan

GALERIA/Eskandinabia 2010

FLICKR/borja iza | argazkiak

Adiós Escandinavia

Ya he llegado de mis vacaciones veraniegas por Escandinavia. Han sido unos días maravillosos en buena compañía. La última actualización del viaje la hacía por carreteras estonias camino de San Petersburgo.

De esa último post al poco tiempo, nos encontrábamos en la frontera de Estonia con Rusia. Una hora para salir de Estonia y otra hora para entrar en Rusia. Hubo un poco de tensión por el papeleo pero al final sin ningún problema comenzábamos a leer grandes carteles en cirílico. Oficialmente nos habían dejado entrar en Rusia. Teníamos cuatro días por delante para disfrutar de ese permiso.

El autobús nos dejo en la estación Central de San Petersburgo. Estábamos totalmente desubicados, no sabíamos por donde tirar y para colmo la estación de autobuses no tenía oficina de información. Menos mal que encontramos un típico mapa callejero de “You are here” y con ayuda del mapa del metro de la ciudad accedimos al sistema subterráneo. El cirílico nos estaba dando bastante por culo. Bajamos en la parada más cercana al hostal y llegamos a la calle principal con algo de incertidumbre.

Una vez en el hostal, pudimos dejar las mochilas y conseguir un mapa un poco más acorde. Ya estábamos más tranquilos aunque a mí el cirílico me seguía dando miedo. Mucho más cuando fuimos a comer al restaurante recomendado por el hostal (a unos 100 metros) y descubrimos que incluso la gente joven tenía dificultades para hablar en inglés. Menudo show.

Al final no ha sido para tanto. Siempre nos hacíamos entender con nuestro inglés “culto” ante su inglés más rudimentario. Hemos comido de cine, hemos desayunado mediocremente bien, hemos echado una buena juerga en un bar extraño ruso y no nos hemos perdido para nada.

Francamente, pensaba pasarlo peor en suelo ruso pero para al final nos hemos habituado muy bien al entorno. Tanto es así, que echo de menos San Petersburgo. Su bullicioso y caótico tráfico, su lenguaje (casi me sonaba mejor que le francés), su gente, sus rublos… y sobre todo sus mujeres.

No sé como más definir este viaje. Como siempre, quedarán en mi retina grabadas las anécdotas vividas durante estos últimos 12 días. Como buen resumen el escrito por uno de los viajeros hoy en un mensaje (con algunas modificaciones porque hay cosas que se quedan en el viaje):

Es duro volver al trabajo. Las chicas del ***bar, ver amanecer con la finesa en el Viking Line, el parque de niños de Helsinki, la parte vieja de Tallinn y el chupito de vodka, la frontera rusa, el diluvio del Hermitage y el “acogedor” local de San Petersburgo. Ha sido un buen viaje

No hay más. Se terminó el viaje. Ya estoy en casa y hoy he vuelto al trabajo. Tengo la sensación de que he estado como un mes fuera de casa. Es lo que hay y no se puede hacer nada. ¿Hora de pensar en el próximo viaje? Maybe. Ya se verá.

Cruzando las carreteras estonias: día 9

Ya hace unos días que no escribo el diario de abordo por diferentes motivos. Que si no tengo wifi gratuito en el hostal o bien porque hemos vuelto tarde a este y por cansancio y pereza, pues no.

La última noche en Stockholm fue tremenda. Diría que me alegre de perder el ferry esa tarde y la opción que tuvimos de quedarnos un sábado a la noche en el mejor pub de la ciudad fue lo mejor dentro de lo peor. Aquel lugar es indescriptible y prefiero no nombrar el lugar para salvaguardar su esencia.

Antes de la fiesta cenamos en el Pelikan guiados por la Lonely Planet y probamos las “meatballs” que preparan allí. No hay palabras para definirlas. Cenamos como unos reyes en un local abarrotado.

El viaje en ferry hasta Helsinki no estubo mal. Partimos a las 1645h y llegamos a las 0900h a la capital finesa (hora local +1).Apenas se notaba balanceo y se dormía de cine. A bordo del barco vi uno de los mejores anocheceres que se pueden vislumbrar. Eso sí, a las 3 ó 4 horas ya estaba amaneciendo.

Tal y como ya nos habían avisado con anterioridad, Helsinki no tiene nada del otro mundo y es fácilmente visitable en un día. Ese es el tiempo que hemos estado por allí a consecuencia de haber cogido el barco un día más tarde.

A la mañana ya estábamos cogiendo otro ferry dirección a Tallinn. Este ya era más aerodinámico seguramente para hacer frente al gran viento que soplaba en esa dirección. El viento que soplaba en la parte trasera del barco era muy fuerte pero se estaba de cine leyendo y escuchando algo de música. En dos horas y media exactas habíamos llegado a suelo estonio.

Como describir Tallinn. Una gran ciudad pero que atrae por su vieja ciudad fortificada. Fuera de esa zona unos cuantos centros comerciales, unos rascacielos y bloques de viviendas de hormigón. Quedan todavía en pie unas cuantas casas de madera, una de ellas nuestro hostal.

Tal y como he dicho el encanto dr Tallinn reside en su parte vieja llena de callejuelas pavimentadas con el mítico pavés. Bar-restaurantes y tiendas de souvenirs por todas partes. Hemos dado tantas vueltas por esas laberínticas calles que ya me las sé de memoria.

Me ha encantado esa parte vieja de la ciudad.

Esta mañana hemos salido de Tallinn rumbo a San Petersburgo en autobús. Es un trayecto de 8h 15 minutos que de momento lo estoy llevando bien. Todavía nos quedan 5 horas.